Lateralidad cruzada parte II (entrevista)

 Hace un tiempo, subí una entrada en mi blog en la que hablaba sobre algunos desafíos que se presentan en educación hoy en día. Entre ellos, hablé sobre la lateralidad cruzada y los impactos que puede tener en el aprendizaje de quien lo padece. Se me ocurrió como un desafío porque, como ya comenté en su momento, tengo una amiga que lo padece, por lo que pensé que sería buena idea hablar con ella y hacerle algunas preguntas para saber, de primera mano, cuáles han sido sus principales problemas en la escuela.

Contexto:

Mi amiga tiene 18 años y le detectaron que tenía lateralidad cruzada desde pequeña. Además, también tiene oído absoluto y lleva estudiando en el conservatorio el violín desde los 10 años. Actualmente, tras finalizar bachillerato, está realizando sus estudios en el conservatorio  y se encuentra en 2º de profesional.

Entrevista:

-¿Cómo has sentido tu experiencia escolar?

Mi experiencia escolar ha sido complicada, ya que debido a mis dificultades muchas de las asignaturas me han costado más que a otros alumnos. No solamente en clase, porque me cuesta prestar atención a los profesores, sino también en casa el estudio y los deberes.

Especialmente me ha costado mucho entender las matemáticas, hacer cálculos mentales, entender y hacer los comentarios de texto. 

-¿Te has visto apoyada por el profesional docente?

En mi anterior colegio (fue a este colegio hasta primero de bachillerato y luego se cambió al que yo iba), si que me sentía apoyada porque, cuando se dieron cuenta de que tenía lateralidad cruzada, me empezaron a cambiar los exámenes adaptándose a mi nivel. Por ejemplo, en vez de tener tres divisiones me ponían una o dos. Esto me ayudaba un montón, porque me cansaba al pensar, lo cual ocurre porque las neuronas tienen que hacer más recorrido y cruzarse. si me hacían el examen más corto, no me cansaba tanto y lo hacía mejor. Luego, cuando fui creciendo, en vez de quitarme ejercicios al irse desarrollando la lateralidad, me cambiaban los exámenes por completo.

Sin embargo, en el nuevo instituto al que me cambié no me he sentido apoyada porque no me ayudaban ni me cambiaban los exámenes. Además, en el anterior colegio también me dejaban más tiempo para hacer los exámenes.

En el conservatorio, tampoco me ayudan y los exámenes son iguales que para el resto de compañeros.

-¿Has necesitado ayuda profesional o extraescolares de refuerzo?

Sí, cuando me lo detectaron fui a un doctor de pedagogía, llamado Fernando Alberca, el cual me ayudó y enseñó técnicas para mejorar mi proceso de aprendizaje. por ejemplo me enseñó a como hacer resúmenes y esquemas para que fueran más visuales para mí, como tenía que estudiar, etc.

También, he ido a clases particulares de refuerzo de matemáticas y de inglés.

-¿Cuáles son las principales dificultades a las que te tuviste que enfrentar o te sigues enfrentando?

La principal dificultad a la que me he tenido que enfrentar es que, como la información tarda más tiempo en llegar a mi cerebro, cuando un profesor me está explicando algo tardo mucho en procesar la información y en entenderla. Por eso, me suelo perder mucho en clase.

Otra gran dificultad que he notado es al hacer exámenes, ya que siempre he tardado mucho más que el resto de mis compañeros. Especialmente los de matemáticas porque me cuesta y tardo mucho en hacer cálculo mental. 

En el conservatorio, me cuesta mucho leer a primera vista. Esto consiste en aprenderte una partitura en 5 minutos y luego tocarla. Como a mí me llega más lento la información, no me da tiempo a aprendérmela y no suelo conseguir hacerlo.

Fuera del ámbito escolar, no noto tantas dificultades. Es lo mismo que en clase, tardo en entender lo que la maestra gente me cuenta, sea algo educativo o no.

-¿Te has sentido en algún momento inferior a tus compañeros/familiares?

Sí, toda mi vida me he sentido inferior. En la familia con mi hermano mellizo, porque a él siempre se le han dado muy bien los estudios y nunca le ha hecho costado entender el temario ni estudiar. Además, se le dan genial las matemáticas y la escritura, cosas que a mí me cuestan mucho más. 

En cuanto a mis compañeros/amigos, en el anterior colegio no me sentía inferior a mis amigas porque sacaban más o menos las mismas notas que yo, pero en el nuevo instituto mis amigas eran muy trabajadoras, estudiosas y listas, por lo que había diferencia en las notas. Sin embargo, siempre me han intentado ayudar en todo lo que podían, así que no me sentía tan mal.

-¿Tienes algún otro trastorno del aprendizaje?

Mi madre me contó que si, ya que tenido lateralizad cruzada es muy probable tener TDHA. Porque una provoca la otra.

-Alguna experiencia que quieras comentar:

Desde que empecé con el violín, mi mente se ha agilizado muchísimo más y me ha ayudado un montón a la concentración. Además, mis padres me apuntaron a un curso que se llama Smartick de matemáticas que también me ayudó en la agilidad mental. 


Conclusión:

Tras analizar las respuestas a la entrevista, mis principales conclusiones son que la lateralidad cruzada necesita más visibilidad, ya que no es tan conocida y necesita que los docentes ayuden a los estudiantes que la tengan. También, que es necesario saber cómo detectarlo a una edad temprana, para que no influya tan gravemente en el aprendizaje del niño y que es necesario apoyar emocionalmente a los niños que la tengan para que no se sientan inferiores.





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